Hipotiroidismo + Embarazo

Hipotiroidismo y embarazo, debo preocuparme?

Reflexiones para la embarazada con hipotiroidismo

El post de hoy va a ser más personal que de costumbre, no en vano hace años me diagnosticaron hipotiroidismo de Hashimoto (con niveles de T4 correctos, TSH disparada y anticuerpos presentes). Al quedarme embarazada, fui muy consciente de que debía informarme sobre hipotiroidismo y embarazo para tener un bebé sano.

NOTA: Este post está dedicado a hipotiroidismo y embarazo porque es lo que conozco por experiencia personal. Pero tener la TSH alta en embarazo también es perjudicial: si tienes hipertiroidismo, consulta a tu endocrino y documéntate bien sobre cómo actuar.Hipotiroidismo en el embarazo

Mi historia

Cuando me lo encontraron yo era jovencita: había apenas acabado la universidad y no tenía ni novio ni planes de formar una familia. Todavía no era vegetariana, pero no me encontraba demasiado a gusto con la mayoría de las soluciones de la medicina oficial, y la idea de tener que tomarme una pastillita de hormonas para el resto de mi vida no me gustaba en absoluto.

Empecé a informarme sobre las posibles causas del hipotiroidismo y cómo alimentarme para mejorar la situación, y al no ser un caso extremo todavía, mi médico (privado, pero no endocrino) me sugirió varios suplementos alimenticios para lograr mis objetivos.

Aunque mejoré algo, el problema no se solucionó y al cabo de un tiempo, por temas que no vienen al caso, me enfadé con el médico y no volví a ir. No tomaba tiroxina porque me había negado a ello pensando que con terapias naturales podría solucionar la enfermedad, y durante un par de años ni siquiera me hice tests para controlar su evolución. Más tarde, aprovechando mi mutua privada, me hice algunos análisis de sangre ocasionales. Lástima que no fueran más a menudo, porque un año después de volverme vegetariana me hice un análisis que mostró que los anticuerpos anti tiroglobulina habían desaparecido, pero no puedo saber si ello se debe a dejar de consumir carne porque no hubo controles regulares que pudieran ayudarme a establecer una causa-efecto. Por otro lado, los anticuerpos anti tiroperoxidasa habían crecido de forma alarmante y la TSH se había disparado incluso más.

No había tenido ningún símptoma destacable hasta ese momento, pero de repente mi cuerpo empezó a engordar rápidamente. Supe que era una señal. Era el momento de hacer algo… y escogí la acupuntura. Pero al no obtener resultados destacables durante los primeros meses de tratamiento, mis acupuntores me convencieron de que, ahora sí, fuera a una endocrino de su confianza y empezara a medicarme.

En aquella época, mi marido y yo ya llevábamos un tiempo intentando quedarnos embarazados y lo primero que me dijo la endocrino al ver mis resultados fue:

No se puede quedar embarazada con hipotiroidismo como el tuyo.

Nunca nadie me había comentado que tener problemas de tiroides y embarazo fueran incompatibles! Si hubiera sabido lo dificil que era quedarse embarazada con hipotiroidismo me hubiera empezado a medicar mucho antes…

La endocrino me dijo que por encima de 2.5 mIU/L es muy difícil que el cuerpo acepte un embarazo, pero que ella recomendaba estar alrededor de 1mIU/L. Empecé a tomar tiroxina y todavía tardé casi un año en regularizarme. Y finalmente tuvimos que recurrir a una fecundación in-vitro, que por suerte funcionó al primer intento. El siguiente paso ha sido informarme sobre cómo afecta mi hipotiroidismo en el embarazo.

Embarazada con hipotiroidismo

Una vez embarazada, lo importante es estar controlada. Se recomienda hacerse análisis de sangre cada 4 – 6 semanas para comprobar que tus niveles de TSH se mantienen en los niveles correctos, puesto que durante el embarazo tu organismo necesita producir alrededor de un 50% más de hormona tiroidea.

Esto es especialmente importante durante las primeras semanas del embarazo, puesto que la tiroides de tu bebé no será funcional hasta la semana 12 aproximadamente. Por ello es probable que tu endocrino deba aumentar tu dosis de tiroxina durante el embarazo para mantenerte en los niveles adecuados.

No te la juegues: la deficiencia de hormona tiroidea durante el embarazo se asocia a mayor riesgo de abortos, preeclamsia, problemas en el parto y retraso en el desarrollo intelectual de los bebés.

Hipotiroidismo, embarazo y post-parto

Hipotiroidismo y embarazo: lactanciaIncluso las mujeres a las cuales no se les ha diagnosticado hipotiroidismo antes de la concepción deberían controlarse los niveles de T3, T4, TSH y anticuerpos antitiroideos durante el embarazo: Según la American Thyroid Associatio entre el 10-20% de las mujeres no diagnosticadas desarrollan anticuerpos antitiroideos durante el primer trimestre (tiroiditis de Hashimoto), y al llegar al tercer trimestre ya pueden tener la TSH descompensada, con los riesgos que conlleva.

Para detectar un hipotiroidismo en el embarazo se recomiendan análisis al menos cada 4-6 semanas durante la primera mitad del embarazo, y al menos uno más entre las 26 y las 32 semanas.

Por otro lado, durante los primeros 12 meses después del parto entre un 5-9% de las mujeres desarrollan un hipotiroidismo post-parto muy similar al Hashimoto, que a menudo se ha relacionado con la depresión post-parto, y que suele durar entre uno y dos meses (aunque puede alargarse hasta 6 meses o incluso un año). Para detectarlo a tiempo, se recomienda hacerse un análisis unas 6 semanas después del parto.

Además, La Leche League advierte de que una tiroides descompensada puede ser la causa de baja producción de leche materna que acabe impidiendo la lactancia, porque las hormonas tiroideas participan en la regulación de la prolactina y la oxitocina. Razón de más para mantener bajo control tu hipotiroidismo en el embarazo.

Después del parto y durante los meses siguientes, tus niveles de TSH pueden variar drásticamente, por lo que si has sido una embarazada con hipotiroidismo, es recomendable volver a hacerse análisis de sangre unos días después del parto para confirmar que la dosis receta es correcta, y cada 3 meses para asegurarse de que no haya habido variaciones y sea necesario reajustarla.

Es incluso posible que pases de hipotiroidismo a hipertiroidismo en ese período tomando la misma dosis de hormonas, y eso también puede afectar negativamente tu producción de leche materna así como su capacidad para alimentar a tu bebé.

La toma de hormonas tiroideas durante la lactancia no afecta a tu bebé siempre que te mantengas dentro de los niveles adecuados, pero el exceso o el defecto sí pueden afectarle negativamente.

Atención vegetarianas con hipotiroidismo en el embarazo: algunas hormonas tiroideas son en realidad tiroides de cerdo desecadas. En cambio, la levotiroxina son hormonas tiroideas sintéticas aptas para vegetarianas, pero las cápsulas se hacen con lactosa y gelatina de pescado (por lo que no son aptas para veganas). Más información aquí.

Alimentación, hipotiroidismo y embarazo

Estás diagnosticada y tratada. Qué más puedes hacer? Ajustar tu alimentación puede ayudarte mucho, ya que muchos alimentos contribuyen a hacer que la tiroides sea más lenta.

Reducir las crucíferas (también llamadas brasicáceas) es un buen comienzo. Verduras tales como las coles, la coliflor, el brócoli, los rábanos, la rúcula, los nabos y los berros enlentecen el funcionamiento de tu tiroides y no se recomiendan en casos de hipotiroidismo. Por desgracia, son vegetales con muchos nutrientes y propiedades, por lo que no es buena idea erradicarlos de tu dieta pero sí reducir su ingesta.

El iodo participa en la producción de hormona tiroidea, por lo que su deficiencia está directamente relacionada con una tiroides lenta. La embarazada con hipotiroidismo debe incluir iodo en su dieta (aunque no suplementarlo sin supervisión médica). Utilizar sal sin refinar para condimentar y cocinar, en lugar de sal blanca es básico. También puedes experimentar introduciendo algunas algas en tus recetas, o empezar a tomar agua de mar. Pero recuerda que si tienes anticuerpos antitiroideos, el iodo puede contribuir a aumentarlos: así que vigila y no te excedas.

Controla tus niveles de Vitamina D. Los estudios demuestran que un porcentaje muy alto de personas con hipotiroidismo sufren deficiencias de Vitamina D (llegando al 92% de los que sufren Hashimoto!). Hipotiroidismo, embarazo y falta de Vitamina D no son una buena combinación: consulta el post que escribí para saber más sobre cómo la deficiencia afecta el embarazo y qué hacer para evitarlo.

Para reducir los anticuerpos del hipotiroidismo en el embarazo, puedes plantearte eliminar ciertos productos que los estimulan. La celiaquía se ha relacionado estadísticamente con el hipotiroidismo, y aunque científicamente todavía no está demostrado, ciertos estudios apuntan a que eso sería por la similitud entre ciertas moléculas del gluten, la tiroperoxidasa y otras proteínas tiroideas podría ser la causa: el cuerpo desarrolla anticuerpos contra el gluten, y acaba atacando a las moléculas tiroideas que se le parecen. Por ello, eliminar el gluten es recomendable para la embarazada con hipotiroidismo de Hashimoto. Lo mismo sucede con los productos lácteos y los demás cereales sin gluten (maíz, arroz, avena…). En mi caso, dejé el gluten el pasado verano y desde entonces mis niveles de TSH han mejorado: por primera vez mi endocrino decidió reducirme la dosis de tiroxina!

Del mismo modo, el azúcar provoca inflamación en el organismo. Eliminarlo de la dieta puede favorecer la desinflamación de tu tiroides, mejorando tu condición. Además, el azúcar causa picos de insulina, que a su vez aumentan la inflamación y estimulan los anticuerpos.Embarazada con hipotiroidismo

El te verde, la equinácea, el açai, el astrágalo y la regaliz en algunos casos pueden empeorar tus niveles de anticuerpos según si en tu organismo dominan los linfocitos T-1 o T-2. Por desgracia, estoy todavía aprendiendo sobre la parte científica de esto y no te puedo dar más datos, pero si te interesa el tema te recomiendo que hagas tu propia investigación y compartas tus aprendizajes en los comentarios del post.

Algunos médicos sostienen también que un tipo de cortisona (la pregnisona) inhibe el sistema inmune y reduce los anticuerpos, protegiendo al bebé de posibles ataques e incluso abortos. Tras mi in-vitro, al quedarme embarazada con hipotiroidismo los doctores de la clínica me recetaron 5mg diarios (a mi endocrino no le hizo ninguna gracia la idea) durante al menos los primeros 3 meses. Al cabo de ese tiempo, mis niveles de anticuerpos no habían variado sustancialmente, pero mi embarazo sí seguía adelante. En realidad no sé hasta qué punto la cortisona ha sido útil en mi caso o no, pero sí que he encontrado casos en que se recetaron dosis más elevadas y , con dosis más elevadas y tratamientos de 2 semanas o más, la cortisona suele inhibir el funcionamiento de las adrenales, con lo que hay que hacer más seguimiento y no se puede abandonar de un día para otro la medicación. Si os decidís por este sistema, hacedlo siempre bajo supervisión médica endocrina.

Finalmente, hace un tiempo encontré este estudio en inglés que demuestra que el selenio contribuye a reducir los niveles de anticuerpos anti tiroperoxidasa, y debo decir que funciona. Decidí no suplementar sino añadir alimentos con selenio a mi dieta, y encontré que dos nueces de brasil al día te aportan la dosis de selenio diaria recomendada. Desde que empecé a tomar dos de ellas cada mañana con mi desayuno, mis niveles de anticuerpos se han ido reduciendo de forma considerable. Además es una forma segura de tratar hipotiroidismo y embarazo cuando se se tienen anticuerpos.

Y tú? Ves a los comentarios y cuéntanos tu caso: eres una embarazada con hipotiroidismo y cómo lo estás viviendo?

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