Listeriosis en el Embarazo | Embarazo Vegetariano

Listeria y Embarazo

Que es la listeriosis, como puede afectar tu embarazo y como evitarlo

La bacteria Listeria monocytogenes suele hallarse en la tierra y en alimentos contaminados. Al ser ingerida, provoca listeriosis, una enfermedad cuyos síntomas incluyen mareos, vómitos, náuseas, dolor de cabeza, fiebre, y en casos graves incluso tortículis, desorientación y convulsiones. También son frecuentes los casos asintomáticos.

Aunque se trata de una enfermedad relativamente rara (en EEUU se detectan sólo de 2500 a 1700 casos al año, de entre una población de más de 300 millones de personas), las embarazadas debemos tomar precauciones contra la listeriosis porque tenemos un 17% más de probabilidades de contagiarnos que otro adulto según las estadísticas del Center of Disease Control americano. Y aunque suele haber más casos en el tercer trimestre cuando el sistema inmune está bastante inhibido, el contagio puede suceder en todas las etapas del embarazo.

Aunque no siempre una infección vaya a derivar en problemas, la listeriosis puede causar abortos, partos prematuros, e incluso muerte del bebé en un 22% de los casos. En otros casos, los bebés pueden nacer enfermos y con complicaciones que incluyen la meningitis. Por ello es importante detectarla a tiempo en cuanto se presentan los síntomas (que pueden aparecer entre 2 y 20 días después de la infección), y tratarla con antibióticos – siempre bajo control médico.Listeria y Embarazo

Listeria en el embarazo: Cómo evitarla

Consejos generales para todas. En casa, extremad la higiene en la cocina lavando con agua muy caliente jabonosa (o en el lavavajillas a temperaturas altas) todos vuestros cacharros y sobretodo la tabla de cortar. Controlad también que la temperatura interior de la nevera sea estable y no suba de los 4.5ºC. Evitad guardar sobras más de 12 horas y siempre recalentadlas bien (hasta que salga vapor) antes de consumirlas. Mientras preparáis la comida, preparad primero los alimentos que van a ser consumidos crudos, y después los cocinados para evitar contaminaciones. Si podéis usar una tabla para cortar lo crudo y otra para lo que vayáis a cocer, mejor. Y lavaos bien las manos después de trabajar con alimentos frescos. Fuera de casa, cuidado con la comida para llevar: aseguraos que está bien caliente (o que os la han recalentado hasta humear)

Consejos para las flexivegetarianas. Vosotras sois quienes vais a tener que vigilar más, puesto que es fácil que la bacteria se presente en carnes, pescados y mariscos. Consumidlos siempre bien cocidos, sin partes crudas. Si cocináis en casa, comprobad con un termómetro de cocina que la carne haya llegado a los 70ºC, y en el caso del pollo, a los 85ºC.  Y por supuesto nada de platos crudos como el sushi, el carpaccio o el steak tartar, ni tampoco los pescados ahumados. Los patés, al guardarse varios días en nevera, tampoco se recomiendan. Léete también el resto de recomendaciones a continuación.

Consejos para ovo-lactos. El principal foco de listeriosis para tí es la leche cruda. Pero eso no significa la que sale del tetrabrick sino la leche cruda-cruda, es decir, la que no ha sido pasteurizada. En España, encontrar leche no pasteurizada es muy difícil a no ser que conozcas a un ramadero que te la pueda proporcionar, o que compres quesos de leche no pasteurizada en un mercado artesanal (y aún así, son raros). En muchas webs desaconsejan los quesos blandos como el brie, el camembert, el fetta, los quesos azules… pero en realidad sólo son peligrosos si están hechos con leche no pasteurizada. Cuando vayas al súper a comprar, léete las etiquetas y verás que la inmensa mayoría de los quesos industriales están hechos con leche pasteurizada y son seguros. Pero en otros países, los quesos de leche cruda no pasteurizada son bastante comunes: por ejemplo los quesos en Francia, o en México (queso fresco, queso blanco y panela). Los consejos siguientes para veganas y crudiveganas también se te aplican.Listeria en el embarazo: cómo cocinar y qué comer

Consejos para veganas y crudiveganas. Vosotras sois las que tenéis menos riesgo de contraer listeriosis en el embarazo. Simplemente aseguraos de lavar a conciencia las frutas y verduras que vayais a comer. También hay quien recomienda evitar los germinados debido a un brote que se detectó en 2008 causado por germinados de alfalfa. Sin embargo, se trataba de germinados industriales (de supermercado, vaya), y en algún momento la cadena de higiene y refrigeración debió romperse provocando la contaminación. Si germinas tus propios germinados en vasijas bien limpias y sin que tengan contacto con tierra que pudiera estar contaminada (al fin y al cabo, se suelen germinar sólo con agua), es posible que la probabilidad de infección sea muy baja – pero no he encontrado documentación específica sobre el tema.

Ahora nos vemos en los comentarios. Cuéntame: cómo te planteas manejar listeria y embarazo en tu caso y qué trucos usas?

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