Yodo Embarazo

Yodo en el embarazo

Yodo y embarazo: Qué debes saber?

El déficit de yodo en España y en gran parte de los países desarrollados es más común de lo que se podría pensar, y en parte se debe a que no somos conscientes de ello porque su déficit no conlleva síntomas.

Los hechos que favorecen que el deficit de yodo sea más común de lo que solía serlo es el aumento de productos precocinados (preparados con sal no yodada), la reducción de sal en las recetas y que el yodo haya dejado de usarse en la preparación de ciertos aditivos que se añaden a los lácteos y las harinas.

Cómo actua el yodo durante el embarazo

El yodo contribuye a regular la tiroides y el metabolismo en general. Y en el embarazo, contribuye al desarrollo del cerebro y el sistema nervioso de tu bebé. Además, la falta de yodo durante el embarazo se considera la primera causa de deficiencias mentales y daño cerebral evitables, así como se relaciona también con abortos y partos prematuros.Yodo durante el embarazo: sal yodada

Durante el embarazo, la producción de hormona tiroidea aumenta un 50%, el yodo durante el embarazo tiende a ser eliminado con más facilidad por el riñón, y a partir de la semana 10-12, una parte de las reservas de yodo de la madre son transferidas al feto. En una madre sin déficit de yodo antes de quedarse embarazada, no le será dificil adaptarse a sus nuevas necesidades hormonales, pero en una embarazada con reservas bajas, la falta de yodo en el embarazo puede comportarle problemas de tiroides.

Por ello, la necesidad de yodo durante el embarazo se multiplica y la cantidad diaria recomendada se sitúa entre 220 y 300 mcg/día, según las fuentes.

Es necesario tomar suplementos de yodo en el embarazo?

En general los suplementos vitamínicos para embarazadas ya suelen aportar la cantidad necesaria. De las varias formas disponibles, el yoduro de potasio es la más adecuada.  Por ello no suele ser necesario suplementar de más (cosa que por otro lado podría llevar a un exceso de yodo, también desaconsejable porque pueden afectar a la tiroides).

Las embarazadas veganas y crudiveganas son las que más problemas pueden tener, puesto que no consumen ni pescado ni lácteos, que son dos de las fuentes más comunes de yodo. Si es tu caso, solicita un análisis de orina para tener bajo control tus niveles de yodo en el embarazo.

Se desaconseja tomar pastillas de alga Kelp, porque su contenido en yodo es demasiado alto y podría ser contraproducente.

Cómo puedo añadir más yodo a mi dieta?

La OMS y la UNICEF recomiendan comprar sal yodada y cocinar con ella. También puedes utilizar sal marina sin refinar (sal gris): su contenido en yodo es menor que el de la sal yodada, pero mayor que el de la sal de mesa refinada. La sal del Himalaya también es rica en yodo, pero es más cara.

En todo caso, es aconsejable que antes de decidirte por una marca, mires la etiqueta nutricional y compares el contenido en yodo con las otras las marcas disponibles. De todos modos, algunos estudios científicos sobre yodo y embarazo parecen indicar que si ya tenías deficiencia, la sal yodada puede no ser suficiente para protegerte.Yodo y embarazo: vieiras

Por otro lado, es importante consumir alimentos ricos en yodo. Las flexivegetarianas lo tienen más fácil puesto que pueden recurrir al pescado y al marisco:

Las vieiras y el bacalao son las fuentes más ricas en yodo, proporcionando algo más del 90% del CDR por cada ración de 100 gr. Le siguen las gambas (31%), las sardinas (24%), el salmón (21%) y el atún (15%). De todas formas, recuerda que no hay que abusar del pescado azul durante el embarazo por su alto contenido en mercurio debido a la contaminación de los mares.

Las ovo-lacto-vegetarianas pueden recurrir a los lácteos y los huevos. Un yogur puede aportar el 47% de la CDR, mientras que un vaso de leche de unos 100gr o un huevo aportan un 18 o 19%.

En cuanto al resto de vegetarianas, aunque todas las frutas y verduras contienen yodo en alguna cantidad, esta puede variar mucho dependiendo del terreno donde han sido cultivadas. Aunque aquí tienes dos vegetales muy ricos en yodo:

– La patata (asada con piel, mejor que cocinada de cualquier otra forma) puede aportarte un 40% de tu CDR.

– Los arándanos rojos sorprendentemente también son muy ricos en yodo: 30 gramos (par de cucharadas) proporcionan el 60% de tus necesidades diarias!

De todos modos, tu mejor recurso son las algas, usadas regularmente como condimento. Las más ricas son la kelp y el fucus, pero hay que ir con cuidado con ellas porque su concentración de yodo es muy alta y su consumo regular puede causar tirotoxicosis. Es más seguro utilizar algas secas: la nori es la más segura por tener el contenido más bajo, seguida de la wakame (segura si no se toma a diario) o la kombu (que se debe tomar con menos frecuencia porque sí entraña un cierto riesgo de exceso).Yodo en el embarazo: algas

MUY IMPORTANTE!

Si sufres tiroiditis de Hashimoto, enfermedad de Graves-Basedow o algún otro problema autoinmune de la tiroides, consulta con tu médico antes de aumentar tu consumo de yodo en el embarazo, porque podría ser contraproducente.

Y si estás tomando medicación para aumentar la actividad de tu tiroides (por ejemplo, si eres hipotiroidea y tomas levotiroxina), avisa también a tu endocrino porque la dosis necesaria podría variar.

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